La normativa sobre el trabajo en el hogar familiar ha cambiado de forma histórica. Por primera vez, las personas empleadas del hogar tienen reconocido por ley el derecho a una protección eficaz en materia de seguridad y salud, equiparándose a cualquier otro trabajador por cuenta ajena.
Con la aprobación del Real Decreto-ley 16/2022 y, especialmente, del Real Decreto 893/2024, los empleadores adquieren nuevas obligaciones preventivas, que serán exigibles a partir del 14 de noviembre de 2025. Estas medidas suponen un avance necesario para garantizar unas condiciones de trabajo seguras, pero también plantean dudas sobre cómo cumplir correctamente con ellas.
¿Qué obligaciones tiene ahora la persona empleadora?
La nueva normativa establece que todo empleador de hogar debe:
- Realizar una Evaluación de Riesgos Laborales
Consiste en analizar de manera detallada todas las tareas que realiza la persona empleada del hogar —como la limpieza, el planchado, la preparación de alimentos, el uso de electrodomésticos o el cuidado de personas dependientes— para detectar qué situaciones pueden suponer un riesgo para su salud o seguridad. A partir de esta identificación, se establecen las medidas preventivas que deben aplicarse en cada caso, ya sea mediante la adopción de pautas de trabajo seguras, la organización adecuada de las tareas, la utilización de equipos de protección o la mejora de las condiciones del entorno laboral. El objetivo es garantizar que la actividad diaria se desarrolle en las mejores condiciones posibles y con el menor riesgo de accidentes o daños.
- Informar y formar a la persona trabajadora
Debe proporcionarse a la persona trabajadora información comprensible y completa sobre los riesgos asociados a cada una de las tareas que va a desempeñar, así como sobre el manejo adecuado de los equipos, herramientas y productos que utilice en el hogar. Esta información debe incluir desde pautas básicas de seguridad hasta instrucciones sobre el uso correcto de productos químicos, electrodomésticos o elementos potencialmente peligrosos, garantizando que la trabajadora conozca cómo actuar de forma segura en todas las situaciones.
Además, la normativa establece que la empleada del hogar deberá realizar una formación obligatoria, específica y certificada en materia de prevención de riesgos laborales. Esta formación será única —es decir, no tendrá que repetirse con cada empleador— y se impartirá a través de la plataforma de FUNDAE, bajo la supervisión del Servicio Público de Empleo Estatal. El objetivo es asegurar que todas las trabajadoras dispongan de una preparación mínima y homogénea que les permita desarrollar su labor con mayor seguridad y protección.
- Garantizar la vigilancia de la salud
El Ministerio de Sanidad impulsará que los reconocimientos médicos específicos para empleadas del hogar se ofrezcan de manera gratuita a través del Sistema Nacional de Salud. Estos controles de salud se realizarán, en principio, cada tres años, salvo que el personal sanitario considere necesario un intervalo más corto o que las condiciones del puesto cambien y requieran una actualización del examen médico.
- Mantener y guardar documentación
La normativa exige conservar:
- Evaluación de riesgos
- Planificación preventiva
- Justificante de entrega de la información
- Registros de accidentes
- Documentos de formación y vigilancia de la salud
Se recomienda guardarlos al menos durante cinco años.
¿Qué ocurre si no se cumple la normativa?
A partir del 14 de noviembre de 2025, no realizar la evaluación de riesgos, no ofrecer formación o no facilitar la vigilancia de la salud puede constituir infracciones graves o muy graves según la Ley de Infracciones y Sanciones del Orden Social.
-
Graves: entre 2.451 € y 49.180 €, según el grado
-
Muy graves: entre 49.181 € y 983.736 €, dependiendo del grado de la infracción
¿Cómo facilitamos este proceso? Nuestro servicio especializado
Para apoyar a los empleadores en el cumplimiento de este nuevo marco legal, ofrecemos nuestro servicio:
SIN visita al domicilio
- Evaluación de riesgos del puesto mediante análisis técnico.
- Preparación y revisión de los documentos legales obligatorios
- Información a trabajador sobre los riesgos y obligaciones.
- Información al empleador sobre los controles periódicos necesarios.
Esta opción permite delegar de forma eficaz las obligaciones preventivas y garantizar el cumplimiento normativo sin complicaciones.
¿Por qué es importante esta reforma?
- Protege la salud de miles de trabajadoras del hogar.
- Profesionaliza una actividad que históricamente ha estado desregulada.
- Evita sanciones por incumplimientos involuntarios.
- Aporta tranquilidad al empleador, que dispone de apoyo experto.